Interés Turístico Regional.

Los “viernes 13” suelen ser días considerados de mala suerte en la mayoría de las culturas occidentales. Muchos son los motivos que se le atribuyen a su origen como por ejemplo la muerte en este día de Jesús de Nazareth o la visita de Tom Sawyer a un cementerio, etc.

Pero para los valverdeños este día será recordado por un motivo que se relaciona con el miedo pero que se ha traducido en una gran noticia para Valverde de Leganés. El día, viernes 13 de mayo de 2016, la fiesta de “Las Diablas” ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico de la Región por la Junta de Extremadura.

La noticia se ha dado a conocer en el DOE número 91 del viernes 13 de Mayo y rápidamente las redes sociales se han hecho eco de la noticia y personalidades de la localidad han dado la enhorabuena a la comunidad valverdeña por conseguir tan importante logro.

Un ejemplo claro de ello es el mensaje que se ha emitido desde el Facebook de la Casa de la Cultura mencionando que “Los vecinos de Valverde lo conseguisteis” y da la “Enhorabuena a todos y cada uno de los vecinos por hacer esta fiesta tan grande y que se nos reconozca en todos sitios”. Otro ejemplo ha sido el de Manuel Borrego, Teniente – Alcalde de la localidad en la que destaca que se trata de una “Extraordinaria noticia para nuestro pueblo”.

Han pasado exactamente dos años y un día desde que el Ayuntamiento valverdeño presentará la instancia para declarar La Diabla como Fiesta de Interés Turístico de Extremadura. Dos años en el que el evento ha mejorado notablemente gracias principalmente a la colaboración de los vecinos de la localidad.

A dicha fiesta se le ha considerada como un evento que por su especial relevancia supongan una valoración de la cultura y de las tradiciones populares.

La tradición

Hay que recurrir a las personas mayores de nuestra localidad para conseguir testimonios que sitúan la práctica de esta tradición en los principios del siglo pasado o finales del XIX, si bien sus fundamentos históricos argumentan que existiera en siglos anteriores.

Año tras año, todas las noches del 23 de agosto, víspera de San Bartolomé, se celebraba de forma popular y espontánea "La Diabla", con iniciativas personales de unos pocos vecinos que, disfrazados por su cuenta con ropas oscuras, arrastrando cadenas o latas para originar ruidos y con la cara oculta, salían para asustar y meter miedo, sobre todo a los más pequeños. En la década de los 60 se fue abandonando esta práctica pero su recuerdo siguió latente en los valverdeños lo que hacía que de forma esporádica hubiera intentos por recuperarla pero sin mayor trascendencia. Fue en el año 2003 cuando el Ayuntamiento se decidió por rescatar esta tradición.

Orígenes

Son dos las teorías que fundamentan esta tradición aunque sin plena seguridad sobre su origen.

Una de las ellas considera que guarda relación directa con la rememoración que durante siglos celebraron los católicos de la matanza de protestantes calvinistas sucedidas en la noche de San Bartolomé de 1572 durante las Guerras de Religión en Francia Para realizar tan crueles actos, los católicos aprovecharon la oscuridad de la noche y se disfrazaron con ropas oscuras y estrafalarias, las caras tapadas y se armaron de garrotes, horcas, cuchillos, etc.

Estos deplorables hechos se repetían en determinados lugares mientras duró la rivalidad religiosa entre ambos bandos, transformándose con el tiempo, en el mundo católico, en una celebración tradicional y festiva.

La otra teoría se sustenta en la tradición cristiana; San Bartolomé Apóstol fue acosado con gran insistencia por el demonio con continuos engaños y tentaciones, entablándose una encarnizada batalla entre ambos de la cual salió victorioso el Santo Patrón. Como recuerdo de esa lucha, la tradición volvía a enfrentar las dos fuerzas, las del mal, representadas por "La Diabla" que se escapa, y las del bien, cuyo protagonista, San Bartolomé, la vuelve a capturar y hacerla de nuevo cautiva bajo su custodia.

Avisos

Una comitiva medieval acompaña a un mensajero encargado de avisar a los vecinos para que tomen las debidas precauciones ante la inminente "Fuga de la Diabla". Este cortejo recorre distintos lugares en la noche de la víspera de la fiesta, y termina en la Plaza de la Constitución donde se celebran "Los Bartolos", pronunciando el Pregón de Convocatoria que advierte de los riesgos que amenazan la población.

La "Fuga de La Diabla"

La fiesta de Las Diablas es una recreación entre la lucha del bien contra el mal. Una noche la Gran Diabla logra escapar de los calabozos donde ha estado presa durante todo el año. Junto a su comitiva de personajes tenebrosos lleva la oscuridad a la localidad, arrasando todas las calles por donde marchan. El miedo y el terror son sembrados por el pueblo valverdeño.

Finalmente, un ejército de ángeles del bien enviados por el patrón de Valverde de Leganés, San Bartolomé, acude en ayuda de la localidad y tras una intensa y fuerte lucha con el mal, logran vencer al mal y apresan de nuevo a la Diabla, que permanecerá encerrada en los calabozos de la parroquia un año más.